Las aventuras de Billy Tongue (La Ciudad de la Furia)

Billy (VII) Pedaladas

Billy se despertó sobresaltado, se frotó los ojos y miró alrededor. Bien, se dijo. Estaba en la caravana, aquella olla a presión que le hervía a fuego lento a la hora de la siesta, con las moscas que se colaban por el ventanuco sirviendo de sazón. Despegó la espalda empapada del suelo (pues se había… Sigue leyendo Billy (VII) Pedaladas

Las aventuras de Billy Tongue (La Ciudad de la Furia)

Billy (VI) Desastre

Cuando Billy entró al almacén, cogió aire. Era una habitación pequeña, pero tan atestada de objetos que a veces necesitaba mentalizarse para cruzarla. Al fin se aventuró a avanzar, con toda la cautela del mundo. Un bosque de cajas apiladas en equilibrios imposibles, de herramientas esperando como hienas un movimiento en falso para taladrar un… Sigue leyendo Billy (VI) Desastre

Las aventuras de Billy Tongue (La Ciudad de la Furia)

Billy (IV) Lo que comen los cerdos

Billy entró en el bar. Estaba completamente atestado aquel viernes, se notaba que la gente necesitaba salir a estirar los ojos, como los caracoles. Mucho trabajo y mucha lluvia, el caldo de cultivo perfecto para una pulmonía, o para una noche de éxtio. Pensaba Billy. Se había encnontrado solo últimamente, así que decidió salir a… Sigue leyendo Billy (IV) Lo que comen los cerdos

Las aventuras de Billy Tongue (La Ciudad de la Furia)

Billy (I) Los cubiertos de Elise

A Billy le gustaba sentarse debajo del tilo del garaje cuando se escaqueaba de trabajar, para pensar en cosas. Como por ejemplo, en la palabra escaquearse. Miraba los cerdos hozar despreocupados delante de sus ojos, y su comportamiento radical para con los demás le hacía situarse en su lugar dentro del espacio y el tiempo.… Sigue leyendo Billy (I) Los cubiertos de Elise

Relatos

Emile

Hay algo en la música rusa.-dijo Emile.- Algo que me hace querer romper los vasos contra la pared.   Se levantó con la copa de manhattan aun sin terminar, brindó hacia el ventilador que se meneaba en el techo y la estrelló encima de la cabeza rapada de Abu Racin. Nada hacía sospechar que Emile… Sigue leyendo Emile